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lunes, 25 de abril de 2016

Vivir es caminar sin parar

Tras los cristales
contemplo el sol nacer
aprendí que la vida no es esperar
vivir es caminar sin parar.

La soledad es buena maestra
te ayuda a buscar la paz
a escoger por quien luchar
a ver la realidad.

Hoy mi corazón sonríe
en mi mente mil sueños danzan
al ritmo de alegres melodías
queda tanto y bueno por conocer.

Quizás un día el mar bese a la luna
prometiéndose amor eterno
y  una brisa enamorada
acaricie mi corazón.
Magda Lluna.
© Derechos reservados

miércoles, 13 de abril de 2016

"Corazón de tinta" 2º premio del III Certamen de relato insólito


Patricia Haro con Maria Mas regidora de políticas de igualdad del ayuntamiento de Rubí, tras recoger el segundo premio obtenido por su relato "Corazón de tinta" en el III Certamen de relato insólito organizado por Mujeres creativas del valles con colaboración del servei de la dona del ayuntameinto de Rubí.


Corazón de Tinta

Olga no sabía cómo había llegado allí. Ese era su problema. Su maldito corazón de tinta. Caprichoso y disperso. Un émbolo que proyectaba salpicaduras. Gotas deformes que trazaban una línea discontinua por la que se Olga era arrastrada. Un destino a merced de lo borrones. Pero no siempre fue así.
Olga era una niña vivaz. Fue concebida en un lago manso de tinta en el que nadó durante un tiempo con sus padres. Un lago cálido que ambos vallaron para Olga. Para que no pudiera atravesarlo el peligro. Un fluido de caricias que durante unos años bombeó su respirar, sus carcajadas, sus ganas….Y así Olga creció despreocupada bajo las atentas pupilas de su madre, Caterina que vigilaba el perfil de Olga para que no pudiera dibujarlo la noche.
Porque su madre tenía un don. Podía borrar con una aguja y tinta los miedos de un solo trazo. Caterina atrapaba con el plumín la sombra de cualquier pánico y la encarcelaba en la piel del que lo sufría. La rodeaba de un cerco profundo de tinta negra del cual no podían escapar. Sin sombra, ni oscuridad los miedos al desnudo resultaban patéticos y ridículos. La risa de sus antiguos propietarios los arrugaba hasta el punto de que preferían ahogarse en la tinta con los restos de su sombra, que perecer achicharrados por la alegría y la luz. El padre de Olga, Igor fabricaba los plumines con los que Caterina trabajaba.
Durante años Caterina ahuyentó el terror y la desconfianza con sus plumines. Pero tanta tinta vertió Caterina en pieles ajenas, que con tan solo veinticinco años su corazón agotado de tanto bombear murió de sed. La pequeña Olga de ocho años la encontró al volver de la escuela. Yacía tumbada sobre la mecedora. Tenía el rostro azulado y las muñecas extendidas como en señal de suplica. Olga no se lo pensó. Cogió aguja y tinta y como tantas veces había visto hacer a su madre intentó atrapar el contorno de la nube de la muerte que flotaba sobre ella. Pero era demasiado tarde. Esperó y esperó acurrucada pero su madre ya se había ido. Cuando su padre, regresó a casa al ver a su mujer yerma no supo reaccionar y se ocultó para siempre. Hundió la cabeza como un avestruz en el perímetro que le tatuó Caterina en sus muñecas cuando lo conoció. Y no volvió a levantarla de la negrura.

Ese día el corazón de Olga también se enfrió. La tintura dejó de latir con fluidez y se volvió malvada y viscosa. Desde entonces bombea su destino gota a gota. Alquitranando su pensar. Asfaltando su vida. Cada día se abraza a la inercia del sueño en un lugar distinto y con la amenaza de mismo interrogante ¿Adónde se desparramará mañana?
© Patricia Haro

sábado, 2 de abril de 2016

Damos la bienvenida a la nueva socia Tatiana Ortíz, escritora y poeta


Tatiana Ortiz Barbosa  Escritora y poeta habituada a escribir ficción. Su primera novela fue "Perdida en el tiempo" (2010) cuya editorial Casa Eolo la tuvo en sus lista de venta una temporada. Las siguientes fueron  "Los Inmortales del país tropical" (2010- 2011) y "Cataluña, yo te amo" (2011). 

Al mismo tiempo se dedicó a concursos literarios obteniendo varios Diplomas. El fruto de esos concursos los reunió en un compendio titulado "Historias de vidas" (2011- 2012), donde se encuentra las novelas breves "La Favorita" y "Sin perdón"  y los relatos "El páramo de los perdones", "Un piso de ensueño", "Mar Oceáno", "Cerezos en flor" y "El anillo de oro".

Para encerrar esta etapa escribió una novela breve juvenil: "Bruxorius, Los Confines del Mundo" (2012). También un libro de viajes "De París a Berlín, 2003- 2008", escrita en el 2012. Y Variando su temática también se atrevió con una recopilación de relatos eróticos: "Las fantasías eróticas más sexys" (2012).

Posteriormente se dedicó a la poesía componiendo casi siempre versos libres, de donde fluyó el poemario "De las Alas del Corazón" 

La mente con los estudios, la lectura y la escritura y el espíritu con meditación, son las que han llevado a senderos inimaginables y tan preciosos como somos todos nosotros.Si quieres conocerme más puedes visitar su blog 

jueves, 31 de marzo de 2016

Relato ganador del III Certamen de relato insólito 2016

La ganadora Nuria Henrich en el momento de recoger su premio de mano de la alcaldesa de Rubí Ana Martinez


Sabates vermelles


Un dels millor moments del dia era quan passejava pel Passeig de Gràcia de Barcelona a la sortida de la feina.
Li agradava caminar sobre l’asfalt de la gran ciutat i mirar els aparadors d’aquelles botigues prohibides.

Hi havia una sabateria per la que tenia especial predilecció.
I va ser allà on va trobar aquelles sabates... Pell vermella lluent, tacó d’agulla, disseny italià probablement. Les sabates més boniques i refinades que mai havia vist. Elegants, seductores, una verdadera peça de museu.
Llavors abaixava el cap i es mirava els peus. Com era habitual en ella, duia aquelles sabates negres senzilles i còmodes, adaptades des de feia temps a la seva forma.
Aixecava la vista una altra vegada i tot contemplant aquelles sabates vermelles, començava a rumiar amb què hi conjuntarien.
I era així com iniciava el seu particular viatge calçada amb les sabates màgiques.
Recordava aquell vestit de cocktail negre que mai havia pogut estrenar per no donar-se l’ocasió adequada a ell, i que lluiria a la perfecció amb les sabates vermelles.
Es podria cobrir les espatlles amb aquell mocador de caixmir que una vella amiga li va portar de Milà i que desava amb tanta cura a l’armari.
I s’hauria de fer alguna cosa amb els cabells. Un recollit la faria més esvelta. Podria anar a la perruqueria sense cap raó concreta, més que la de que aquelles belles sabates no mereixien menys.
No li agradava massa dur joies, però aquelles arracades de brillants de l’àvia que no es posava més que per celebracions i sempre patint per no perdre-les, li donarien un toc sofisticat.
I havent deixat enrere el Passeig de Gràcia seguia imaginant els últims detalls: pantis, bossa de mà...
Fins que sense adonar-se’n arribava a la porta de casa. I allà mateix, al posar la clau al pany, s’esvaïa la fantasia. Es mirava els peus i portava les atrotinades sabates negres de sempre.

Però una nit de vigília en la que les taquicàrdies li esgarrapaven els llençols va decidir que l’endemà, al sortir de la feina, aniria a comprar-se les sabates encisadores.
Aquella nit de bruixes va somiar que els seus peus eren calçats per dues taques vermelles que l’alçaven en un vol de fantasies inimaginables.

I a l’endemà, a l'acabar la jornada va entrar decidida a la botiga. La dependenta va treure les sabates de la capsa com qui subjecta per primera vegada un nadó. Es va descalçar i es va emprovar aquella divinitat feta objecte.
Els seus peus van notar el fred del cuir i l’opressió d’una forma estreta. Es va mirar al mirall i va adonar-se que havien perdut la lluentor i fins i tot l’elegància que mostraven a l’aparador.
Va seure i va mirar-se les seves sabates negres de batalla, deformades. Com sempre estaven allà, esperant, pacients...

Va sortir de la botiga satisfeta. I abans d’encaminar-se pel Passeig de Gràcia direcció a casa seva, es va mirar els peus i va trobar que les seves sabates negres eren les més boniques i seductores de tota la ciutat.



© Nuria Henrich Reventer, de Vilanova del Valles

lunes, 28 de marzo de 2016

Damos la bienvenida a la nueva socia Mercé Buendia.


Mercé Buendia nueva socia que se define a si misma como:  creadora y recicladora. Autodidacta y enamorada del pasado.

Si pasáis por su bello blog  http://eltalleralfondo.blogspot.com.es/ podréis ver y leer las ocurrencias tan interesantes de Mercé, que muy pronto nos sorprenderá, de ello estamos seguras.

Mujeres creativas del valles te da la Bienvenida al grupo Mercé

domingo, 27 de marzo de 2016

CUENTO VUELA MELANCÓLICA LA GAVIOTA



 Vuela melancólica la Gaviota, hoy la nostalgia la ha visitado, ella que presume de ave libre añora unas alas rodeando su cuerpo, sentir un dulce beso en su pico, aquellas gratas caricias que le daban vida, conversaciones que la hacían reír, momentos que invitaban a soñar. Será que el paso del tiempo la ha embriagado de sensibilidad y aquella gaviota que volaba solitaria y alegre convencida que su vida así era perfecta siente tristeza recordando los momentos compartidos con aquel viejo amor, al que un día tras bellas palabras le dijo adiós. 
Gaviota retomó su vuelo convencida que volaría mejor en soledad, su vida con Gavioto perdió la magia, se esfumó la pasión, acabó sintiéndose prisionera en aquel nido , ella soñaba conocer mundo, pasear por otros mares y cielos, pero tan solo encontró aves de paso, amoríos vacíos, nidos repletos de hastío , Gaviota anhelaba enriquecerse como ave, no le interesaban revoloteos pasajeros sin sentido.
 Sin saber por qué amaneció recordando aquel Gavioto que en el pasado la hizo feliz, que le enseñó lo bello que era volar en compañía y la hizo sentirse la más hermosa entre las Gaviotas, quizás al ver a otras aves formando cálidos nidos, que no eran perfectos, pero con paciencia y respeto mutuo superaban dificultades, algo que ella quizás no fue capaz de comprender, la vida no es fácil, no es un cielo sin tormentas, pero cuando ambos vuelan hacia la misma nube, apoyándose, aceptándose como son, alimentando aquel sentimiento que un día los unió, es más sencillo continuar, volar en un mismo cielo. 

 Magda Jardí 
©Derechos reservados

miércoles, 23 de marzo de 2016

El run run atrae los muchachos


Del pueblo mientras ellas faenan
En el algodonero.
-¡Ay que niña más bonita!
-¡Qué sol nos alumbra! Gritan los
Chicos cuando se acercan.
Parece una flor entre sábanas de
Seda.
Morena  y ostentosa por los cuatro
Puntos cardinales, a los niños tiene
Enamoraos.
No es nada  reposada es todo impetuosa,
Eso dice la buena de su madre que tan
Cansadica la tiene por enamorar  a los
Chiquillos.
-¡Ay mi niña!-Grita la madre mientras
Recoge algodones. No sé qué hacer
Con mi chiquilla a que a tos los tiene
Encandilaos.
-Yo que soy su madre, le ruego a dios
Que coja a un buen hombre que hay
Mucho embustero por los caminos del
Señor.

Recelan las niñas del campo y sus madres
También a tanta hermosura guapa que les
Quite a un buen partido.
-          ¡Ay cuídate mi niña! Que si el hombre
-          Es malo la mujer es peor.


© Sandra García