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viernes, 11 de enero de 2013

"LA GRAN CITA" POR CRISTINA ANTOLYN


Hoy me he sentado en el Diván porque quiero hablar, me he sentado en posición "pucheros" infantil y me he dicho: Necesito hablar! y necesito hablar ni más ni menos que con Dios. Es mi Diván y hablo con quien quiero.

Y es que esto de hablar con Dios es como hacerlo con el médico, te suele decir... Si hubieras venido antes.... pues ahora no tendrías ese dolor... pues lo mismo, lo que pasa es que uno se acuerda sólo de Él cuando está jodido.

No sólo necesito decirle unas cuantas cosas, sin que también necesite una ronda de RUEGOS y preguntas, porque chicos.... la olla está que se sale. Así, que he mullido los cojines y esperado a que viniera Dios y lo viera. Y creo que así a sido.

-Hola Dios. Me alegro que hayas venido.
-Siempre he estado aquí, me ha contestado el muy Sabio.
-Ya, ya, ¿y cómo es que no te veía?
-No es que no me vieras, es que me ignorabas, que es distinto.
-Toucher (en español suena Tuxé) Dios, toucher.
¿Y ahora como sigo? ¿Le ofrezco un café o será más asiático? ¿Lo arreglamos con un té? Ay madre! ¿No hay ningún manual de "Bebidas para Dios"?
-Tranquila querida, con un poco de agua es suficiente.
Lo olvidaba, puede leer el pensamiento.
-Vale ahora te la traigo, pero no la multipliques, vaya que nos inundemos, no te de por jugar que...
-Ejem
-Perdona, ¿me he pasado no? No se repetirá.
-Bueno, y ¿por que querías verme?
-Resulta que hace un tiempo ya, demasiado para mi gusto, que ando sobre el agua, uy perdón, lo he vuelto a hacer, entre aguas. Más que andar, podríamos decir que divago. Y sabes no me gusta.
-He hecho de todo. He ido a terapia, de las más eficaces, he estado en distintos trabajos, ahora, no trabajo para poder "encontrarme", he empezado yoga, me esfuerzo cada día en ser positiva, pero creo que hay algo que no hago del todo bien... Siguen habiendo muchas creencias que me bloquean, mira te explico: Estoy intentando ver la vida con otros ojos porque una vez fui capaz de verla diferente, de sentirla diferente y lo más importante, de vivirla diferente, pero aquello duró poco, muy poco y ahora por más que insisto en volver a ver, sentir y vivir diferente, NO ME SALE!!! Por eso recurro a ti, porque por mi misma, no estoy obteniendo los resultados que esperaba. Así que he pensado... esto... esto lo tiene que arreglar Dios. No me mal interpretes, no quiero pasarte el marrón, pero si pedirte ayuda.
-Vaya! Intuyo que aún hay más ¿verdad?
Dios, no me interrumpas que me pierdo. Mira, ayer vi Narnia 2 , flojilla por eso... , pero salía el león, al final de la película, no te creas tu que estuvo allí, desde el principio, no. bueno te decía que salió al final, un par de rugidos y chico! todo arreglado, se caen los guerreros, la niña y el lo vencen, levantan el agua, le dan una cola nueva al ratón, vaya, en definitiva, reestablece el orden en Narnia. ¿Y yo me preguntaba si podrías hacer algo así por mi? ¿Reestablecer el orden en mi? Yo estoy receptiva. De verdad, y... de paso, no podrías borrar de mi memoria aquello que duele? o al menos, podrías hacer que no volviese a a parecer? ¿Podrías también, ya que estás aquí, darme una inyección de confianza en la vida para el resto de ella? Porque supongo que habrás traído el botiquín de primeros auxilios, ¿es así no?. Es que yo soy llana y a veces tu lenguaje misterioso no lo entiendo, y eso Dios, me hace preocuparme, de veras que si. Cuando me refiero a eso que duele quiero decir, miedos, recuerdos, opiniones, juicios... ya sabes. Básicamente lo que te debe pedir todo el mundo, y ahora que te tengo en frente ¿por que nos hiciste así?
-Así te has hecho tu querida, no yo.
-Bueno, ya... pero...
-Sin peros, eso es lo que no entendéis, os lo hacéis los unos a los otros.
-Mira, la iluminación no se si pedírtela, sin embargo, claridad si, seguridad también, entusiasmo, espero que hayas traído una botella, algo de mambo, salsa y rock and roll también estaría bien. Y un propósito que cumpla también y luego otro y otro. Porque hay veces, querido Dios que creo que estoy aquí, echando un rato hasta que decidas que me muera. ¿O eso también me lo dejas a mi?
-Fíjate que eso no te lo dejo a ti, pero si la posibilidad de que vivas muchos, muchos años está en tu mano.
-Ya.
-Bueeeenooo. Háblame de ti, que estoy acaparando toda la conversación. ¿Cómo se ven las cosas desde allí arriba?
-Yo no estoy allí arriba, yo estoy aquí, abajo, contigo, con la vecina, no tengo un trono en el que me siento a miraros. Cuando me dejáis actúo con vosotros, cuando os olvidáis de que estoy os sentís solos, pero yo sigo estando ahí, sigo mirándoos fijamente a los ojos con la esperanza de que los vuestros se encuentren con los míos y pueda compartir un te.
-Lo has reconocido... te gusta el té eh! Me sorprende.
-¿Porque te crees que lo cree?
-Nos has salido guasón el tío, pero light. Tendrás que practicar ese humor...
-Oye, supongo que si me concedes esto, no lo harás como la última vez no?
-La última vez, ¿no recuerdas?
-Ahora mismo... hace tanto que no hablamos que querida... espera déjame pensar... ya recuerdo... Me pediste más tetas.
-Si, si, y me hiciste engordar todo a la par!
-Equilibrio, querida, equilibrio.

Querido Dios, ha sido un placer sentirte.
Lo mismo digo, hasta luego, querida.


(Fragmento de Divaneos)



4 comentarios:

  1. Interesante devaneos Cris, me ha gustado, enhorabuena y saludos.

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  2. Gracias guapa! Se hace lo que se puede!

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  3. Hola, Cristina, está genial, me enganchó hasta el final, corto y sincero. Felicidades!!!

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